En la descripción de un servicio, aunque sea de forma breve, deben incluirse:
- Sus características o alcance.
- El beneficio principal que ofrece.
- El público al que va dirigido.
- La forma en que se realiza o las etapas que implica.
- Los aspectos que lo diferencian o lo hacen una mejor opción.
El objetivo de esta descripción es permitir que el cliente identifique si el servicio satisface total o parcialmente sus necesidades.